Observación del Buitre Rey en el Hotel Pedacito de Cielo y la Reserva Camino a San Juan
Una experiencia única de observación de aves en Boca Tapada, Costa Rica
Escondido entre los bosques lluviosos del norte de Costa Rica, el Hotel Pedacito de Cielo y la Reserva Camino a San Juan ofrecen una de las experiencias más fascinantes de ecoturismo y observación de aves del país: la oportunidad de admirar al majestuoso Buitre Rey (Sarcoramphus papa) en su hábitat natural. Esta tranquila región de Boca Tapada, rodeada de ríos y selvas tropicales, es un verdadero refugio para quienes buscan conectar con la naturaleza y observar de cerca algunas de las especies más emblemáticas de Costa Rica.
El Buitre Rey – El silencioso monarca del cielo
El Buitre Rey es una de las aves más llamativas y reconocibles de América Central. Su plumaje blanco con puntas negras en las alas y su cabeza multicolor, que combina tonos naranjas, morados y amarillos, lo convierten en un espectáculo visual incomparable. Su porte tranquilo y dominante al alimentarse de carroña le ha valido su nombre real. Como uno de los carroñeros más grandes del continente, el Buitre Rey cumple una función ecológica esencial al mantener limpio el bosque y evitar la propagación de enfermedades. Con una envergadura que puede alcanzar los dos metros, planea con elegancia sobre el dosel del bosque, aprovechando las corrientes de aire caliente para desplazarse con total silencio — una imagen inolvidable para todo amante de la naturaleza.
Por qué Boca Tapada es un paraíso para observar al Buitre Rey
Boca Tapada es considerada una de las mejores zonas de Costa Rica para la observación de aves. Ubicada cerca del Refugio de Vida Silvestre Maquenque, la región combina selvas primarias, humedales y áreas abiertas que crean un entorno ideal para una increíble diversidad de especies, incluido el Buitre Rey. A diferencia de otros lugares del país, en Boca Tapada es relativamente común avistar a estas aves majestuosas. Durante las primeras horas de la mañana o al atardecer, es posible verlos volando sobre el valle o posados en las copas de los árboles. Los paisajes de selva y río ofrecen un escenario perfecto para los fotógrafos que buscan capturar su vuelo imponente.
Duración: 3 horas
Ubicación: Senderos de la reserva privada o alrededores del hotel
Incluye: Guía bilingüe especializado
Mínimo: 2 personas